Síntomas del ictus para su detección precoz. Cadena asistencial: el código ictus

Detectar rápidamente los síntomas de un ictus es esencial para la posterior rehabilitación y para activar la cadena asistencial conocida como "código ictus"

La importancia de la detección precoz del ictus

Según el diccionario de la lengua española de la RAE, un ictus es una enfermedad cerebral de origen vascular que se presenta de un modo súbito. Añade a continuación que proviene del latín ictus (golpe) y, se refiere a un accidente cerebrovascular independientemente de su naturaleza isquémica o hemorrágica. Esa aparición repentina implica que muy probablemente, no estaremos preparados o prevenidos cuando se desencadene.

La detección temprana de los síntomas es decisiva para que la persona tenga una mejor recuperación y que su proceso de rehabilitación neurológica pueda ser más efectivo. «El tiempo es cerebro» cuando enfrentamos un ictus y reducir el daño cerebral del evento es capital.

Además, a la hora de avisar a los equipos de emergencias sanitarias, si el ciudadano informa al 112 en la llamada de una forma eficaz sobre estos síntomas, el sistema podrá activar la cadena asistencial conocida como «código ictus«.

Esto es también fundamental para un exitoso proceso de recuperación posterior ya que si los servicios sanitarios son conocedores ya en fase temprana del evento al que hay que hacer frente, pueden activar sus mecanismos de atención de una forma más rápida y eficaz. 

Los síntomas habituales de un ictus

Los síntomas más habituales que nos harán sospechar de que la persona está sufriendo un ictus son los siguientes y, pueden presentarse en prácticamente cualquier combinación entre ellos:

  • Dificultad brusca para hablar o entender una conversación
  • Pérdida súbita de fuerza en una mitad del cuerpo
  • Alteración de la visión
  • Pérdida de equilibrio
  • Incapacidad para coordinar movimientos
  • Un intenso dolor de cabeza

 

Un ictus es una urgencia médica. Es esencial llamar al 112 e informar al operador de los síntomas detectados. De esta forma se podrán activar los protocolos sanitarios de atención urgente y más concretamente en este caso, la cadena asistencial conocida como «código ictus».

El ictus y el tiempo

Durante un ictus cada minuto se pierden millones de neuronas (y sus conexiones con otras neuronas). Es un evento destructivo. La rápida atención es esencial para las oportunidades de recuperación efectiva del paciente. Es fundamental concienciar y divulgar al respecto porque cualquier ciudadano puede ser testigo de un ictus y, estando debidamente preparado, adquiere la capacidad de influir decisiva y positivamente en las futuras posibilidades de recuperación de quien lo está sufriendo.

El ictus del despertar

¿Y si el accidente cerebrovascular ocurre durante el sueño? El ictus es una patología tiempo-dependiente. Cuando se produce mientras la persona duerme y los síntomas no la despiertan, no es posible determinar con exactitud el momento de inicio de la sintomatología, un dato crucial para una atención óptima por parte de los servicios médicos de emergencias.

En algunos casos, los síntomas no interrumpen el sueño y el accidente cerebrovascular progresa sin ser detectado. No es hasta el momento del despertar cuando la persona toma conciencia de los déficits neurológicos y puede solicitar ayuda. En estas situaciones, el pronóstico suele ser más reservado que en aquellos casos en los que el paciente está consciente desde el inicio de los síntomas, debido a la incertidumbre sobre el tiempo de evolución y a las limitaciones terapéuticas que ello conlleva.

Pulsa rehabilitación neurológica tras ictus para más información sobre nuestros tratamientos incluso si el ictus sucedió hace unos años.

Revisado por:

Amy Danalachi – Colegiada: 20.368

Responsable de pacientes y socia fundadora de Tecyss – Centro sanitario con código autonómico de autorización: 43.957

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración clínica individual